Conflictos internos, castigos y presiones constantes estarían debilitando las filas de este grupo armado organizado residual
En desarrollo de operaciones militares orientadas a la protección de la población civil y al debilitamiento de las estructuras armadas ilegales que delinquen en el sur del país, tropas del Batallón Especial Energético y Vial N.°19, orgánico de la Décima Segunda Brigada del Ejército Nacional, lograron el sometimiento a la justicia de un presunto integrante de un grupo armado organizado residual (GAO-r) en zona rural del departamento del Caquetá.
La acción se registró en la vereda El Arenoso, jurisdicción del municipio de Puerto Rico, luego de que, mediante información suministrada por fuente humana en desarrollo, se conociera sobre la presencia de un sujeto que al parecer se habría fugado de una estructura residual que delinque en el departamento del Cauca y que estaría oculto en este sector.
Tras recibir la información, las tropas desplegaron un dispositivo de verificación y control en el área, logrando ubicar al individuo, quien manifestó su intención de someterse voluntariamente a la justicia.
Según su propio testimonio, presuntamente haría parte del GAO-r estructura Carlos Patiño, específicamente de la compañía Fardey Díaz, organización que delinque en diferentes zonas del suroccidente del país.
De acuerdo con lo relatado, la decisión de este sujeto, de abandonar la organización ilegal, estaría motivada por los constantes malos tratos, las presiones internas y las estrictas condiciones a las que son sometidos quienes integran estas estructuras criminales.
Asimismo, indicó que al interior de estos grupos se presentan conflictos internos, desconfianza entre sus miembros y disputas de poder que generan un ambiente de tensión permanente, afectando incluso la integridad de quienes hacen parte de estas organizaciones.
La Décima Segunda Brigada de la Sexta División del Ejército Nacional, ha evidenciado que estas estructuras armadas ilegales recurren frecuentemente a intimidaciones, amenazas y castigos para mantener el control sobre sus integrantes, obligándolos a permanecer en la organización y a participar en actividades ilícitas, situación que con el tiempo genera inconformidad y fracturas internas dentro de estos grupos.
Frente a este panorama, el Ejército Nacional reitera que quienes decidan abandonar estas organizaciones ilegales pueden acceder a las rutas institucionales dispuestas por el Gobierno nacional para su atención integral. A través de estos programas, las personas que se someten a la justicia reciben acompañamiento estatal, orientación, apoyo psicosocial y oportunidades para iniciar un proceso de reincorporación a la vida civil junto a sus familias.
La Décima Segunda Brigada continuará desarrollando operaciones militares sostenidas en el departamento del Caquetá con el propósito de neutralizar las acciones de los grupos armados organizados residuales, al tiempo que invita a quienes aún permanecen en estas estructuras a tomar la decisión de dejar las armas y acogerse a las rutas de sometimiento y reintegración que ofrece el Estado colombiano, construyendo así un nuevo proyecto de vida dentro de la legalidad