En el 2025 Ely, canino de raza pastor belga malonois, ha enfrentado la economía ilícita del narcotráfico, hallando más de 4 toneladas de marihuana en la vía La Línea.
Recientemente, Paloma,
canino de raza labrador, detectó un cilindro con
explosivos en el municipio de Córdoba-Quindío,
salvaguardando la vida de la población civil y de las propias tropas.
Estos
ejemplares caninos, junto a sus guías, son soldados de suma importancia para el Batallón de Alta Montaña N.°5, que protege los corredores de movilidad ubicados sobre la cordillera central que comunican con el
Valle del Cauca y
Tolima. Su precisión en la detección de sustancias alucinógenas y explosivos, subrayan su importancia en las operaciones militares y afectación de amenazas.
Para el comandante de la Unidad militar,
teniente coronel Franklin Camilo Noguera, contar con estas capacidades, significa que sus tropas sean efectivas y contundentes al momento de efectuar las tareas defensivas sobre su área de responsabilidad y por consiguiente señala: «l
os binomios caninos son clave para el cumplimiento de la misión en los municipios ubicados en la cordillera central en el Quindío.»Estos logros responden a un entrenamiento detallado y riguroso, durante un periodo de 3 meses, donde es necesario capacitar al guía y al canino de manera simultánea y una vez por semestre, realizan un reentrenamiento de 15 días.
Así mismo, el oficial menciona la importancia de las
razas y de la edad. Normalmente se trata de
labradores y belgas malinois de mínimo 1 año de vida, puesto que se familiarizan con mayor facilidad con las diferentes sustancias y estos, provienen de criaderos del Ejército Nacional. Las acciones de
estos binomios, tiene un 98% de confiabilidad y esto, depende del entrenamiento y de la familiarización entre el guía y el canino.
Por otra parte, es fundamental el acompañamiento y los cuidados que brindan los soldados que recibieron el entrenamiento, y desde entonces, se han convertido en
amigos, confidentes y en dúos capaces de hacer frente asertivamente a la criminalidad.
Es el caso de los
soldados profesionales Cristian Andrés Mateus Sánchez, guía canino de Ely, antinarcóticos y
Gutiérrez guía de Paloma, antiexplosivos. Ambos coinciden en el afecto y el amor que se les demuestre, contribuye al cumplimiento de la misión y que el apoyo, es mutuo:
«llevamos 4 años compartiendo y trabajando juntos, permanecemos juntos 24/7.Ella es quien me acompaña y es mi apoyo y yo el de ella. Creamos un vínculo como si fuéramos familia, superamos situaciones y obstáculos. Si yo estoy triste ella se da cuenta, se me acerca.», describe el soldado José Alejandro Gutiérrez Giraldo, guía canino de Paloma.
Es tal el vínculo que se genera entre ellos, que, en la mayoría de los casos, los perritos cuando pasan a su retiro,
son tomados en adopción por los mismos guías. El habla de la importancia de controlar las emociones, al momento de cumplir una misión, como el suceso que se presentó en
Córdoba, Quindío: «cuando entramos a la zona acordonada, sentí la tensión, pero yo me debo controlarme para no transmitirle estrés a ella, sienta mi apoyo y el trabajo lo podamos desarrollar bien. Ese fue nuestro primer resultado y cuando vi que Paloma se sentó, al saber que ahí había un
explosivo, sentí temor, pero procedí a premiarla, temí por la vida de ella, porque no sabíamos que método de activación tuviera el artefacto.»
Estos ejemplares continuarán trabajando por la
seguridad y la tranquilidad de los quindianos y por supuesto, afectando las economías ilícitas que financian a los grupos delincuenciales en la región.