
Loading

Loading
Updated: September 26, 2023 at 10:52 AM
El suceso se registró cuando el militar víctima se encontraba realizando labora de erradicación manual de mata de hoja de coca en la vereda Brisas del Boquerón, zona rural del municipio de El Carmen, Norte de Santander, cuando pertenecía al Batallón de Operaciones Terrestres N.° 10, adscrito a la Fuerza de Tarea Vulcano.El suceso se registró cuando el militar víctima se encontraba realizando labora de erradicación manual de mata de hoja de coca en la vereda Brisas del Boquerón, zona rural del municipio de El Carmen, Norte de Santander, cuando pertenecía al Batallón de Operaciones Terrestres N.° 10, adscrito a la Fuerza de Tarea Vulcano.
Diego Armando Rodríguez Conrado, soñó desde niño con servir a su país por medio del Ejército Nacional, hacer carrera en la institución, para así poder ayudar a su familia, de la cual, su madre es la cabeza un hogar humilde que con esfuerzos levantó en la ciudad de Valledupar. Él recuerda que, el conflicto arado tocó la puerta de su casa siendo un niño, cuando hombres armados pertenecientes a las autodefensas asesinaron a su padre, luego de haber prestado el servicio militar en el año 1997.
Los recuerdos que tengo de mi papá son solo dos; un diciembre que llego con la ropa que yo iba a estrenar y el día lo mataron. Después de eso mi madre comenzó a trabajar en casas de familia para sacarnos adelante. Siembre ha sido una verraca y no se dejó caer porque mi papá no estaba, recuerda.
Al superar este duro su ceso y cumplir la mayoría de edad, Rodríguez Conrado cumplió su sueño de ser soldado luego de presentarse al Batallón Especial Energético y Vial N.° 3 "General Pedro Fortul", el 9 de septiembre del 2013. Allí prestó su servicio militar.
Ya enlistado y con el pasar de los días, le fue cogiendo más amor a la labor que realizaba. Por su buen desempeño fue enviado por sus comandantes a la Escuela de Soldados Profesionales Soldado Pedro Pascasio Martínez Rojas (Espro) en Nilo, Cundinamarca.
Allá llegué el 5 de mayo del 2015 y me gradué el 14 de agosto del 2015, leyeron para donde salíamos y mi pelotón fue designado para la Brigada Móvil N.° 33. No sabíamos para dónde íbamos, pero cuando le preguntamos a los soldados más antiguos nos dijeron que era para el Catatumbo, contó entre risas.
Ya en esta zona del país, a donde llegó luego de un corto descanso junto a su familia en Valledupar, cuenta que, su misión era brindarles seguridad a los habitantes de las veredas Llana Alta, Llana Baja, El Aserrío, La Cecilia, La Campana, pero, además, junto a sus compañeros debían proteger un activo estratégico de la nación, el oleoducto Caño Limón Coveñas que cruza por allí.
En esta subregión del país, históricamente han hecho presencia las extintas Farc, el EPL, el ELN, las AUC entro otros grupos dedicados al narcotráfico, lo que acrecienta más la situación de orden público. Él afirma que sabía a la situación que se enfrentaba, y que su misión primordial estando allí, era velar por la vida de la población civil, siendo respetuoso a al DIH y los derechos humanos, tal y como se lo enseñaron en la escuela de formación militar.
Recordando al cabo González
Uno de los momentos más difíciles que vivió el soldado Rodríguez antes de perder su pierna, fue ver morir a uno de sus comandantes, el cabo segundo Sebastián González Graciano, quien recibió un disparo por un francotirador del grupo armado organizado ELN, el 2 de mayo del 2020 a las 5:00 de la tarde.
De acuerdo a Rodríguez, el suboficial fue impactado en el abdomen cuando se encontraban realizando un registro y control del área en la que estaban. Luego de el ataque, comenzamos a atender a mi cabo que duró con nosotros en el área 15 horas, porque las condiciones meteorológicas no permitían que ingresara apoyo. Llovió toda la noche. Lo sacaron al día siguiente y seguimos caminando dolidos por lo de él; era un buen comandante. Nos duele porque somos una familia. Ese día de la evacuación nos llama mi coronel y nos dice que mi cabo falleció. Fue muy duro, recuerda.
Otro día oscuro
En medio del dolor que embargaba al grupo de soldados, estos siguieron sus misiones y fueron designados a cumplir nuevos objetivos; esta vez, deberían brindarle seguridad a un grupo de erradicación manual de mata de hoja de coca y ubicar laboratorios para el procesamiento de la misma, misión nada fácil, porque tenían información que les habían minado gran parte del área en la que se encontraban.
Llegamos a un cerro donde teníamos combates todos los días. Nos lanzaban tatucos a cada rato. Hubo un tiempo que se quedaron tranquilos como seis días. El 26 de junio del 2020 nos ordenaron otra erradicación, mi pelotón era la seguridad de la compañía Canadá 1, cuando comenzamos a descender para asegurar un punto en el que un francotirador de la guerrilla nos podía afectar; a unos 20 metros de donde estábamos pisé la mina, recuerda.
Al sentir el fuerte estruendo, el soldado quedó aturdido, pero en cuestión de segundos reaccionó y analizó lo que había pasado. En ese momento cuenta que, quedé con mi fusil, mi casco y me arrinconé detrás de un árbol. Comencé a decirle a mi cabo que me ayudara; me dolía mucho la pierna. El pie lo tenía muy destrozado.
En ese instante, y al escuchar la explosión de la mina antipersonal, el grupo de guerrilleros comenzó a dispararles, situación que complicaba más el momento, porque ellos se encontraban acorralados por las minas. Ahí mismo; más abajo, cayeron dos soldados en otro campo minado. La guerrilla se había encargado en esos seis días de minarnos toda la parte de abajo del cerro, cuenta.
En medio del combate, sus compañeros le prestaron los primeros auxilios, para luego ponerlo en una parte segura, hasta donde llegó el helicóptero que lo evacuó hasta la ciudad de Cúcuta. La doctora me dijo que me iban a amputar y yo le dije que no, que esperáramos para ver. Pasé 10 días duros porque el dolor era muy fuerte. Me trasladan a Bogotá donde me hacen exámenes y a los tres días me dicen que me iban a hacer la amputación. Como el dolor era muy fuerte yo quería descansar de eso y le dije: doctor, si usted ve que es lo mejor pues hágale. Tranquilo, explica.
Hoy, recuperado y luego de vivir un proceso de rehabilitación integral en el Batallón de Sanidad, Rodríguez agradece al Ejército Nacional y a sus familiares por el apoyo viviendo. Lleva un proceso diferente fuera de la institución y se encuentra estudiando mantenimiento electromecánico. El Ejército es la institución más grande que tiene el país, los que hemos estado allí lo hicimos por vocación, por convicción, puntualizó.
INSTITUTIONAL SERVICES
Quickly find information, procedures, and official channels of the Colombian National Army.
Submit requests, inquiries, complaints, claims, and access the official service channels.
AccessCheck the email addresses enabled for electronic judicial notifications and tutela actions.
AccessLearn about information related to enlistment and military status definition.
AccessAccess institutional public information, regulations, procurement, and relevant data.
AccessCheck news, announcements, current affairs, and official information from the Colombian National Army.
AccessExplore editorial content, magazines, newspapers, and institutional publications.
Access